Si todavía no ha terminado junio y ya pido a gritos que sea julio ¡qué ganas de vacaciones! !qué ganas de perder de vista a más de uno/a¡.
Algún día de estos comenzaré a describir la gran fauna de Alcatraz mi magnífico centro de trabajo; por cierto que las sevillanas del adiós no son mías, su autora es Irene.
Irene tuvo la gran fortuna de aprobar la oposición y cambiar de destino no sin antes dejar esta perla de sevillanas para bailar y cantar.
La llegada a Tenerife el año pasado se nos hizo un tanto agónica, el avión se retrasaba en despegar, el autobús para llevarnos al hotel no aparecía y cuando por fin subimos para desconcierto de más de uno teníamos que atravesar más de media isla.
Esto me recuerda a aquella oriunda en Canarias:
pero

¡Cúando va a acabar esto¡